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Acuarios Plantados

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2. Equipo necesario para un Acuario Plantado
2.1 Pecera o Urna
2.2 Filtro
2.3 Iluminación
2.4 CO2
2.5 Sustrato
2.6 Termocalefactores

3. Plantas y plantado
3.1 Tipos de plantas
3.2 Requerimientos de las plantas
3.3 Herramientas de plantado
3.4 Formas de plantar

4. Mantenimiento de un acuario plantado
4.1 Abonado
4.2 Cambios de agua
4.3 Poda

 1. Introducción

 

1.1 ¿Qué es un Acuario Plantado?

 

Un acuario plantado es aquella pecera o urna destinada a la manutención de plantas y en la que se incluyen peces u otros organismos acuáticos. De hecho, un Acuario Plantado es un pequeño ecosistema artificial en el cual se desarrolla una intercambio de sustancias y nutrientes entre la flora y la fauna. Es decir las plantas obtienen su energía al metabolizar los desechos de los peces y estos a su vez obtienen el oxígeno que las plantas producen. En pocas palabras, en un Acuario Plantado las necesidades de plantas y peces se mantienen en equilibrio y deben ser consideradas por igual.

 

Foto: Takashi Amano

 

1.2 Diferencias básicas entre un Acuario Plantado y uno Tradicional

 

Bueno, la diferencia visual más obvia es la presencia de las plantas. Definitivamente, de ahí se deriva, que visualmente un Acuario Plantado de la impresión de ser más natural que uno Tradicional.

 

En un Acuario Plantado, por supuesto, las plantas son el motivo principal del acuario. Luego entonces, por decirlo de alguna manera, los peces y otros organismos toman un rol secundario. Ojo, esto no quiere decir que se pueden descuidar las necesidades de la fauna, pues como mencioné antes, debe existir un equilibrio entre las necesidades de ambos, peces y plantas.

 

La iluminación es otro elemento diferenciable entre un Acuario Plantado y uno Tradicional. En un Acuario Plantado la luz juega un papel fundamental en el proceso de la fotosíntesis, mientras que en uno tradicional la luz sólo tiene un papel meramente estético. Por lo tanto la cantidad y la calidad de luz que se necesita en un Acuario Plantado suele rebasar por mucho a la que se necesita en uno Tradicional.

 

El sustrato constituye otra diferencia entre Plantados y Tradicionales. En los A. Plantados es necesario un sustrato nutritivo que permita a las plantas absorber nutrientes mediante sus raíces, mientras que en los A. Tradicionales es suficiente un sustrato inerte.

 

La filtración también presenta diferencias asequibles entre Plantados y Tradicionales. En los Tradicionales muchos siguen utilizando aún filtro de plataforma (obsoleto), mientras que en un Plantado este tipo de filtro es totalmente desaconsejable. De hecho para mi gusto y el de muchos, hay mucho mejores sistemas de filtración tanto para Plantados como para Tradicionales. De igual forma en un Plantado el proceso de filtración es un poco diferente al de un A. Tradicional, pero de eso hablaremos un poco más adelante.

 

En un A. T. es muy popular el uso de bombas aireadoras para generar turbulencia, pues como todos saben esto genera un intercambio gaseoso y por ende la oxigenación del agua. En un A. P., el oxígeno lo producen las plantas y sólo es necesario un leve movimiento superficial del agua para complementar esta oxigenación.

 

En un A. T. es impensable inyectar CO2 al agua, pues lo usual es mantener altas concentraciones de O2 en ausencia parcial de CO2. En un A. P. este último compuesto es esencial para las plantas.

 

El sifoneado es otra gran diferencia entre el A. P. y el A. T. Definitivamente, en un A. P. esta desaconsejado totalmente el sifoneo del sustrato, pues sería muy dañino para las raíces de las plantas. De igual forma, sería imposible sifonear el sustrato sin causar daño a plantas de tipo tapizante, pues estas suelen cubrir toda la superficie del sustrato.

 

1.3 Tipos de Acuarios Plantados

 

Los A. P. se pueden clasificar tanto por su estilo, como por su tecnología de soporte.

Actualmente predominan dos corrientes o estilos.

El estilo Holandés (más antiguo) se caracteriza por un enorme cultivo de plantas acuáticas, las cuales tienden a cubrir la totalidad del acuario, a veces dando la impresión de formar verdaderas selvas, pues en un solo diseño se suele incluir un elevado número de especies. De hecho, a veces en este tipo de acuario, se suele prescindir de peces, ya que las plantas son el principal atractivo. Afortunadamente la gran mayoría, aún consideramos a la fauna un elemento infaltable de nuestros acuarios.

 

Más recientemente y con mucha fuerza, ha hecho acto de presencia una corriente de origen oriental, liderada por el celebre Takashi Amano. En esta corriente se busca lograr una estética casi sublime del paisaje acuático. Aquí no es tan importante el número de especies de plantas contenidas en un diseño, sino más bien, la integración y armonía se vuelven consideraciones preponderantes de este estilo.

 

Foto: Takashi Amano

 

De acuerdo al tipo de recursos tecnológicos también existen dos clasificaciones.

Los acuarios tipo Low-Tech o de Bajos Requerimientos son caracterizados porque en gran medida muchos de los procesos naturales dentro del acuario se llevan a cabo sin la intervención directa del acuarista. En este tipo de acuarios, la provisión de CO2 se obtiene casi totalmente de la respiración de los peces y es tal el equilibrio entre peces y plantas que no se requiere de una fuente externa de CO2. Las plantas usadas en este tipo de acuario, generalmente son de crecimiento lento y por lo tanto no necesitan muchos requerimientos. De igual forma los cambios de agua son mínimos y muy espaciados. Este tipo de acuario es realmente de mantenimiento muy simple por el poco trabajo que dan.

 

Foto: Oliver Knott

 

Los acuarios High-Tech o de Altos Requerimientos se caracterizan por la enorme intervención del acuarista en lo que respecta a sus procesos y manutención. En este tipo de acuarios se suelen incluir plantas de rápido crecimiento, lo que conlleva a un requerimiento más acelerado de recursos y nutrientes. De tal manera se hace imprescindible aumentar las cantidades de CO2, luz y nutrientes, lo que lleva al acuarista a permanecer pendiente de las necesidades de su acuario. Dadas estas necesidades tan aceleradas, el acuarista tiene que hacer uso de la tecnología para satisfacer las demandas de su acuario. Es así, que se vuelven imprescindibles elementos tecnológicos como sistemas automatizados de inyección de CO2, luminarias con tecnología de punta e innovadores sistemas de fertilizado. Luego entonces, como se podrá deducir, este tipo de acuario requiere de gran trabajo.


2. Equipo necesario para un Acuario Plantado

2.1 Pecera o Urna

Es muy recomendable, que a la hora de comprar o fabricar nuestra pecera, elijamos una altura moderada, pues tenemos que considerar que deberá llegar suficiente luz hasta el fondo del acuario. Recordemos que para las plantas, la luz es un elemento indispensable. Se recomienda que los acuarios caseros no sobrepasen los 50 cm de altura, pues en caso contrario la potencia y calidad de la luz tendría que ser mayor y por lo tanto generaría gastos más elevados.

Sobre las dimensiones de largo y profundidad, éstas ya quedan al gusto y necesidad de cada acuarista. Sin embargo los acuarios de generosas dimensiones, en cuanto a profundidad se refiere, resultan ser muy adecuados, pues se prestan muy bien para ejecutar excelentes diseños acuáticos.

2.2 Filtro

Los filtros para un A. P., a excepción de los de plataforma, suelen ser los mismos que se utilizan en los A. T. Sin embargo, en un filtro para un A. P., las etapas química y biológica pueden volverse prescindibles. Definitivamente la etapa química resultaría contraproducente, pues neutralizaría muchos de los compuestos que las plantas necesitan para nutrirse. También cabe resaltar, que en muchos de los casos, la etapa biológica no es tan importante como lo sería en un A. T., de hecho la colonia de bacterias benéficas competiría con las plantas en cuanto a la asimilación de compuestos nitrogenados. Luego entonces la etapa de mayor utilidad y realmente necesaria es la de la filtración mecánica.

2.3 Iluminación

Como hemos mencionado, la iluminación juega un rol muy importante en cuanto al desarrollo de las plantas. Es así, que se aconseja contar con una potencia de luz que va de los 0.5 W/L hasta poco más de 1 W/L. De la misma forma, se recomienda elegir una temperatura de color que puede ir desde los 4000 K, hasta los 10000 K, siendo los 6500 K lo más utilizado por muchos acuaristas. Actualmente la gran mayoría optamos por combinar focos de distintas temperaturas, esto es tanto para mejorar la estética, como para cubrir todas las necesidades lumínicas de las plantas. Hay distintas opciones en cuanto a iluminación se refiere, y van desde las más comunes como lo son los focos ahorradores, los tubos fluorescentes y los PLs, hasta algo más sofisticado como serían las lámpara HQI y las lámparas con tecnología LED por mencionar sólo algunas.

 

 

2.4 CO2

Ya establecimos que este gas es esencial para las plantas. Así pues en el mercado podemos encontrar sistemas de provisión de CO2 para A. P. Los hay totalmente automatizados, en los que un sensor monitorea constantemente los niveles de pH y automáticamente inyecta el gas de acuerdo a las lecturas que obtiene. También los hay un poco más sencillos, en formato manual, donde el suministro de gas es constante hasta el momento en que se agote el cilindro. Igualmente se pueden encontrar algunos sistemas relativamente económicos a base de pastillas. Sin embargo la solución más económica y sencilla de inyectar este gas, viene del ingenio del acuarista y corresponde a la elaboración de un sistema casero de CO2 a base de una mezcla de levadura, azúcar y agua.

 

 

2.5 Sustrato

El sustrato juega un rol importantísimo dentro de un A. P. y básicamente tiene dos funciones:

 

·Es la base que le dará soporte y anclaje a nuestras plantas, por lo cual se aconseja elegir una granulometría adecuada para tal fin. Lo más recomendable es que la gravilla no sea mayor de 5 mm. De hecho hay plantas muy pequeñas, que podrían requerir de una granulometría más fina y ésta pudiera rondar los 2 o 3 mm.

·La segunda función de un sustrato, es la de nutrir las plantas a través de sus raíces. Para esto se hace necesario contar con un sustrato nutritivo. En el mercado existen varias opciones en lo que a precios y marcas se refiere, algunos de los más conocidos serían el Flourite de Seachem, el Plant Grower Bed de Azoo, el Floradepot de Sera, el Terralit de Aquamedic, el Aqua Soil Amazonia de ADA y el Activ-Flora entre otros. Sin embargo, una vez más el ingenio del acuarista se las ha arreglado para crear recetas en la elaboración de sustratos nutritivos caseros. Estos generalmente son integrados por elementos como la turba, la tierra negra, la laterita y algunos otros materiales más.


2.6 Termocalefactores

Todos los organismos funcionan mejor a ciertas temperaturas y regularmente las plantas y peces que mantenemos en nuestros acuarios provienen de climas tropicales (con algunas excepciones).

Es por eso que a veces es necesario implementar un termocalefactor para mantener una temperatura adecuada en el acuario. Los termocalefactores o termocalentadores son graduables y tienen la particularidad de funcionar automáticamente, sólo se encenderán cuando el termostato detecte un descenso en la temperatura. Cabe aclarar que hay calentadores sin termostato y aunque son muy económicos, personalmente prefiero los termocalentadores.

 

En ambientes donde la temperatura es muy fría, a veces se recomienda usar un sistema denominado Dupla. Este sistema consiste en unos cables calefactores que se colocan por debajo del sustrato para mantener una temperatura adecuada, pues el frío cercano a las raíces es perjudicial para las plantas.

 

 

3. Plantas y plantado


3.1 Tipos de plantas

 

Para fines del Acuarismo como pasatiempo, las plantas han sido clasificadas de la siguiente manera:

 

·Plantas de tallo erguido

Este tipo de plantas se caracterizan precisamente por contar con un tallo, en el cual aparecen nudos a todo lo largo y de los cuales nacen las hojas. Estas plantas absorben nutrientes principalmente por sus hojas y raíces, aunque estas últimas cumplen más que nada una función de anclaje. Algunos ejemplos de este tipo de plantas serían las Hygrophilas, las Ludwigias, las Rotalas, las Bacopas, las Didiplis, las Najas, las Cabombas, las Elodeas y algunas Alternantheras, entre otras.

 

·Plantas de bulbo

Este tipo de plantas cuentan con un bulbo a partir del cual nacen las hojas y las raíces. El bulbo cumple la función de reservorio de nutrientes, de hecho estas plantas entran en letargo durante las temporada frías. Entre las plantas acuáticas bulbosas podemos encontrar Aponogetones, Barclayas, Crynums, Nenúfares y Nymphaeas, entre las más comunes.

 

·Plantas con hojas en roseta y con raíz

Estas plantas carecen de tallo y forman un complejo de hojas en disposición circular muy próxima al sustrato. A este punto cercano al suelo se le denomina corona y de ahí nacen hojas y raíces. Este tipo de plantas se nutren también por hojas y raíces. A este grupo pertenecen las Echinodorus, las Eleocharis, las Pogostemon, las Vallisnerias y algunas otras.

 

·Plantas de rizoma

Como su clasificación lo indica, estas plantas se caracterizan por contar con un rizoma, que viene siendo una especie de tronco o tubo carnoso que se extiende horizontalmente y del cual nacen las hojas y las raices. Las plantas de rizoma se nutren principalmente a través de sus hojas, usando sus raíces casi sólo como forma de anclaje. Anubias y Microsorium son las plantas más representativas de este tipo.

 

·Musgos

Son plantas no vasculares, es decir que carecen de hojas. De igual forma no cuentan con raíces. De hecho las pequeñas ramitas que vemos no son más que gametófitos, que vienen siendo los órganos que utilizan para su reproducción. El Musgo de Java, el Musgo Singapur, el Musgo navidad y la Pellia son ejemplos de este tipo de planta.

 

·Plantas flotantes

Estas plantas pueden desarrollarse libremente en el límite de la superficie del agua, pues no necesitan arraigarse y permanecen flotando todo el tiempo. Suelen reproducirse muy rápidamente, lo cual las hace excelentes consumidoras de nitrogenados. De hecho, la reproducción descontrolada de algunas de ellas puede convertirlas en verdaderas plagas. Sin embargo, también suelen ser de mucha utilidad, pues ayudan a absorber los excesos de nutrientes, generan infusorios y dan cobijo a las puestas de los peces y a pequeños alevines. Lemna, Riccia, Salvinia y Azollas son buenos ejemplos de estas plantas.

 

 

Foto: Oliver Knott

 

3.2 Requerimientos de las plantas

Ya hemos visto que la luz y el CO2 son fundamentales para las plantas en lo que respecta a la realización de las fotosíntesis. Sin embargo, existen otra serie de elementos que también son de suma importancia para un sano desarrollo de las plantas. De hecho hay tres elementos primordiales que constituyen la base de su nutrición, y estos son el Nitrógeno, el Fósforo y el Potasio. A esta combinación de elementos, conocida comúnmente como NPK, se les denomina Macronutrientes.

 

·El Nitrógeno (N)

En el acuario, el Nitrógeno se encuentra disponible en algunos compuestos nitrogenados. Las plantas utilizan estos compuestos para obtener este preciado elemento. Sin embargo, en un acuario densamente plantado, la demanda podría fácilmente superar la disponibilidad de este elemento. Es así, que a veces se hace necesario dar un aporte externo que satisfaga las necesidades de las plantas. Un suministro adecuado se reflejará inmediatamente, en forma de un crecimiento acelerado y dará una coloración verde intensa a nuestras plantas.

 

·El Fósforo (P)

Éste, como el Nitrógeno, también es un elemento imprescindible para el sano desarrollo de las plantas. De hecho, el Fósforo es fundamental en los procesos de crecimiento y reproducción. Sin embargo la cantidad de Fósforo requerida en un acuario es ínfima en comparación con la que se requiere de Nitrógeno y de Potasio. De tal manera, la mayoría de las veces no es necesario aditarlo, pues basta con el que ya incluye el agua corriente, aunado al que contienen los alimentos y complementado por el que se encuentra en las heces fecales y en la materia orgánica en descomposición. Las bondades del Fósforo incluirían estimular el desarrollo de la raíz y el crecimiento de la planta, así como también favorece la resistencia de las mismas.

 

·El Potasio (K)

Este elemento suele ser requerido por las plantas en una cantidad equiparable a la del Nitrógeno. Sin embargo, en la mayoría de los acuarios resulta ser el elemento más demandado y por lo tanto el que se requiere en mayor cantidad. El Potasio es fundamental para la respiración de la planta, para la metabolización del Nitrógeno y para la producción y transporte de azúcares. A diferencia de los anteriores, el Potasio no suele estar presente de forma natural en los acuarios, es así que, hay que aditarlo regularmente para cubrir su déficit.

 

Dentro de la nutrición de las plantas también existen otra serie de elementos llamados Micronutrientes o Elementos Traza. Los Micronutrientes incluyen elementos como el Hierro (Fe), el Calcio (Ca), el Magnesio (Mg), el Manganeso (Mn), el Boro (B), el Azufre (S), el Zinc (Zn), el Cobre (Cu), etc, etc. Estos elementos también son indispensables para las plantas. Sin embargo, las cantidades de Micronutrientes que precisa un Acuario Plantado son mínimas. De hecho muchos de estos elementos son renovados cada que hacemos un cambio de agua, pues algunos ya vienen incluidos en el agua de la llave. Aun así, ante su carencia, hay productos comerciales que restituirían fácilmente los niveles de estos Micronutrientes.

 

Entre los Micronutrientes el Hierro (Fe) merece una mención especial, pues este elemento interviene directamente en la producción de la clorofila. De hecho, hay quienes lo clasifican dentro de los Macronutrientes. Una deficiencia de Hierro se reflejará inmediatamente en una clorosis, definida por un amarilleamiento de las hojas jóvenes entre sus nervaduras. De igual forma existen productos especializados para resarcir estas carencias.

 

Foto: Oliver Knott

 

3.3 Herramientas de plantado

En el mercado acuarista, más exactamente dentro del ambiente del los acuarios plantados, existen una serie de herramientas que nos pueden facilitar en mucho la labor de plantar a nuestras verdes amigas. Actualmente, el precio de un kit mínimo para plantar varía de entre los $500, hasta los $2000, dependiendo de la marca y calidad del producto. Un kit mínimo adecuado, debería contener pinzas rectas y pinzas curvas, tijeras rectas y tijeras curvas, así como también una espátula o peine para sustrato. Sin embargo un kit más completo podría combinar diferentes largos en lo que respecta a las pinzas y tijeras, o también podría incluir clips especiales de plantado y hasta podría contener redes de hilo de acero inoxidable utilizadas en la fijación de musgos y similares, claro que su precio se incrementaría significativamente.

 

 

 

 

 

Afortunadamente para el bolsillo de los acuaristas, estas herramientas se pueden conseguir por separado y por fuera del ambiente acuarístico. De hecho, son muy similares a algunos instrumentos quirúrgicos básicos, que son relativamente económicos.

 

 

3.4 Formas de plantar

Bueno, primeramente debo decir que antes de plantar es bueno diseñar un esquema. Esto nos permitirá obtener una visión anticipada que se aproxime bastante a nuestro diseño final.Es así, que al establecer un plan de colocación y plantado, estaremos evitando la manipulación excesiva y por ende el estrés que esto les pueda causar a nuestras plantas.

 

Para poder elaborar este esquema, sólo es necesario seguir unas sencillas recomendaciones. Las plantas altas preferentemente deben ir en la parte de atrás del tanque, las plantas pequeñas son muy adecuadas para poblar el frente del acuario y las plantas de mediano tamañopueden encontrar su lugar en la parte intermedia del tanque.

 

Otra recomendación, es que las plantas de hojas pequeñas deberían ir al centro longitudinal del acuario, mientras que las plantas de hojas grandes quedarían bien a los extremos. De igual manera las plantas de tonos claros lucen más hacia el centro y las plantas con tonos más oscuros deberán ser colocadas en los extremos.

 

Cabe aclarar que estas son sólo recomendaciones que sirven como referencia, por lo tanto de ninguna manera constituyen una regla, pues obviamente al elaborar un diseño prevalece el subjetivismo y el gusto de cada acuarista.

 

Una vez que tenemos nuestro diseño, es momento de comenzar a preparar nuestras plantas. Lo primero que tenemos que hacer es retirar las hojas muertas o que se encuentran muy maltratadas. También debemos desinfectar y enjuagar las plantas para así evitar plagas e insectos indeseables; el Permanganato de Potasio es muy útil en estos casos. Una vez que las plantas han sido enjuagadas, es conveniente retirar las raíces en mal estado, es decir sólo aquellas que se estén pudriendo; en este punto hay que tener mucho cuidado, pues si maltratamos o mutilamos las raíces sanas, esto pudiera ser mortal para la planta. Una última enjuagada con agua de la llave y nuestras plantas estarán listas para ser plantadas.

 

Las plantas de tallo erguido deberán ser plantadas tallo por tallo y estos estarán ligeramente separados para que la luz pueda penetrar hasta las hojas inferiores. Se debe tener cuidado de no maltratar la base del tallo a la hora de enterrarlo, para esto nos podemos ayudar de unas pinzas de plantado como las que se mencionaron anteriormente.

 

Las plantas de bulbo se plantan de manera que éste no quede enterrado más allá de la mitad. Preferentemente sólo se entierran las raíces que salen del bulbo y una mínima parte de éste.

 

En el caso de las plantas con hojas en roseta, sólo debe enterrarse la raíz y se debe tener cuidado de no enterrar demasiado la corona, pues sabemos que de la parte superior de ésta nacen las hojas. En estos casos se suele dar un pequeño jaloncito hacia arriba después del plantado, esto permitirá descubrir la corona y que la raíz se extienda.

 

Las plantas de rizoma se caracterizan por colocarse encima del sustrato, de hecho nunca debe enterrarse el rizoma pues en tal caso la planta moriría. Este tipo de plantas prefieren fijarse a troncos, raíces de mangle y rocas, de tal manera que debemos sujetarlas con algún hilo de nylon mientras sus raíces se extienden y se fijan sobre el tronco, roca o mangle.

 

Los musgos igualmente suelen fijarse a objetos como troncos y rocas, para esto nos ayudaremos de mallas que los envuelvan contra el objeto. La malla debe ser muy abierta para que le de salida al musgo y le permita seguir creciendo.

 

 

4. Mantenimiento de un acuario plantado

4.1 Abonado

Como lo mencionamos antes, las plantas necesitan de la combinación de algunos elementos para subsistir. La combinación NPK (macroelementos) y todos los microelementos deben estar siempre disponibles en un acuario para que las plantas puedan llevar a cabo todas sus funciones metabólicas. Es así que la mayoría de las veces se hace necesario agregar dosis de estos en forma periódica.

 

Uno de los elementos más importantes para las plantas es el Carbono, pues es esencial en el proceso de la fotosíntesis. De tal manera que hay que aditarlo diariamente, para tal efecto debemos auxiliarnos de un equipo de CO2 del cual ya hablamos al inicio de esta exposición. Otra forma de aditarlo es mediante el uso de productos como el Flourish Excel de Seachem o el Carbón Plus de Azoo; regularmente estos productos se aditan diariamente o cada tercer día dependiendo de las necesidades de cada acuario.

 


 

El Potasio también es esencial, es así que en el mercado existen productos para solventar su necesidad. Uno de ellos, por decir uno de los más conocidos, es el llamado Flourish Potassium de Seachem que nos ayuda a proveer de este elemento a nuestras plantas. La dosis suele ser semanal, sin embargo es muy recomendable repartirla en pequeñas dosis durante toda la semana. Otra forma de aditar este elemento, es adquiriendo sales de Sulfato de Potasio.

 

 

Para el caso de Nitrógeno, también hay productos especializados como el Flourish Nitrogen de Seachem. Su dosificación también es semanal después de cada cambio de agua, sin embargo como mencioné antes, es mucho mejor aditar en pequeñas dosis durante toda la semana. En este caso también se pueden adquirir y aditar sales de Nitrato de Potasio con lo que estaríamos aditando tanto Nitrógeno como Potasio.

 

 

Para el Hierro y el Fósforo, también existen productos que se pueden aditar periódicamente, sin embargo las cantidades necesarias para un acuario son muy pequeñas en relación con las cantidades que se necesitan de Potasio y Nitrógeno. Entre los productos más accesibles en México, podemos encontrar el Flourish Iron y el Fourish Phosphorus de Seachem, así como también el Chelated Ferrite de Azoo. Para el caso de los microelementos, las cantidades necesarias son ínfimas, de tal manera que muchas veces no es necesario aditarlos, de todos modos, en el mercado acuarístico existen productos dedicados para tal necesidad.

 

De hecho también existen concentrados en forma líquida y sólida que contienen todos los micros y macros que una planta necesita. Entre los más conocidos están el Flourish líquido y las Flourish Tabs de Seachem, el Vitaflora de Biomaa, el Plant Nutrients de Azoo y el Florena de Sera. Sin embargo, es mucho mejor aditar por separado sólo los elementos que realmente se necesitan.

 

 

 

 

4.2 Cambios de agua

Como en cualquier tipo de acuario, los cambios periódicos de agua se hacen necesarios, pues como todos sabemos se trata de un sistema relativamente cerrado y la forma más eficiente de eliminar excesos es mediante estos cambios.

 

Los cambios de agua en un Acuario Plantado son muy importantes pues ayudan a restablecer los índices de microelementos que las plantas necesitan. También son esenciales para mantener a raya a las algas, pues con la acumulación de amonio/amoniaco nitratos y fosfatos convierten a un acuario en un hábitat ideal para el desarrollo de estas.

 

Erróneamente muchos acuaristas tienden a sobreabonar sus tanques y la única manera que tienen para compensar estos excesos es haciendo generosos y continuos cambios de agua. Esta es una costumbre muy generalizada, sin embargo para mí, sólo significa un desperdicio enorme de recursos y de agua, así como también la subsecuente contaminación de ésta.

 

 

4.3 Poda

 

Un acuario, como todos sabemos, es un receptáculo con un espacio muy limitado. Cuando se llega al punto donde las plantas se han adaptado perfectamente y donde el crecimiento de éstas ha comenzado, tarde o temprano se hará necesaria una poda. Regularmente y bajo condiciones adecuadas esto sucede alrededor de los 2 o hasta los 3 meses, todo depende del ritmo de crecimiento y del tipo de plantas. De hecho, un tanque recién montado no deberá ser podado sino hasta después de este periodo, pues como quiera que sea, la poda es una agresión para cualquier planta. Luego entonces sería contraproducente podar plantas que aún no se hayan adaptado.

 

Como dijimos, el espacio limitado es una buena razón que nos obliga a podar las plantas. Sin embargo hay algunas otras razones que podemos mencionar.

 

Al igual que en un bosque o en una selva, las plantas comenzarán una lucha por alcanzar la luz y las más altas serán las que obtengan la ventaja, es por eso que una poda regular evitará que le tapen la luz a las más pequeñas. De hecho, la poda también sería en beneficio de ellas mismas, pues nos estaríamos asegurando que la luz le llegue adecuadamente a las hojas más bajas de la misma planta.

 

En un paisaje acuático las podas se hacen super esenciales. Simplemente, es la manera para controlar que las plantas conserven la forma y el lugar que se les ha asignado dentro de un diseño.

 

Existen también, plantas que se extienden por toda la parte baja del acuario. Éstas tiran raíces por todos lados, compactando el sustrato y en algunos casos pudiendo asfixiar a otras especies. En estos casos la poda se hace desde las guías subterráneas para evitar tal problema.

 

Algunas plantas tapizantes, como la Glossostigma elatinoides y la Hemianthus callitrichoides, tienden a formar espesas camas o alfombras lo que imposibilita la llegada de luz a las hojas más bajas. Luego entonces, esto se traduciría en hojas amarillas y pudrición en la capa inferior de la alfombra. Para evitarnos este problema, sólo hay que podar periódicamente y conservar así una altura adecuada, evitando de esta manera el apelmazamiento excesivo.

 

Las podas también sirven para repoblar nuestro diseño e inclusive para poblar otros acuarios. Los esquejes obtenidos de las plantas de tallo se pueden replantar nuevamente, con buenas condiciones volverán a sacar raíces. Las guías obtenidas de plantas como la Glossostigama elatinoides y la Eleocharis parvula, una vez plantadas volverán a extenderse. Igualmente los rizomas pueden ser cortados conservando dos o tres hojas, convirtiéndose entonces en una nueva planta, que una vez más comenzará a crecer y a extender su rizoma.

 

Muchas de las plantas de tallo al ser podadas se subdividen en el punto en que se les podó, es decir, crearán dos ramificaciones. Esta es una estrategia importante para la estética, pues le dará a la planta una bonita apariencia arbustiva.

 

Estas son sólo algunas de las bondades que las podas nos ofrecen. Así que, como vemos, las podas repercuten tanto en la salud como en la estética de nuestros acuarios.

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