Acuariofília

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Carpas Koi de varios colores en

un estanque.

La Acuariofilia moderna es la afición a la cría de peces y otros organismos acuáticos en acuario, bajo condiciones controladas. Ha evolucionado tremendamente a lo largo de los siglos, desde el mantenimiento de carpas doradas con fines ornamentales en recipientes y estanques, desde hace 2000 años.

Existen referencias en la antigua China sobre la cría de peces dorados en depósitos cerámicos, a temperatura ambiente. El nivel de la acuariofilia era totalmente básico, sin sistemas de soporte de vida para los peces, que requerían especies resistentes y constantes cambios de agua. Este sistema arcaico se perpetuó hasta nuestros días a través de las peceras, y se superó con el desarrollo de los modernos acuarios.

Actualmente la Acuariofilia es una afición que puede llegar a altos niveles de conocimiento y sofisticación, que traspasan la frontera de afición para convertirse en una verdadera ciencia, la Acuariología.

 

Historia

 

Variedad silvestre de Carpín dorado.

 

Variedad de selección de Carassius auratus.

 

El origen de la acuariofilia es muy antiguo, y va ligado al de la acuicultura. Los antecedentes de cultivo de peces, fundamentalmente carpas, se remontan a los sumerios, que ya utilizaban estanques para mantener peces vivos destinados a alimentación. Los romanos también criaban carpas destinadas al consumo.

 

En China, los bancales inundados para el cultivo de arroz eran utilizados para la cría de carpas, como fuente complementaria de proteína. De estos cultivos aparecieron formas coloreadas de carpines dorados y carpas koi que fueron seleccionadas por su belleza. Posteriormente fueron llevadas a Japón, donde se desarrollaron nuevas variedades.

 

Durante la Dinastía Song, dinastía gobernante en China en el periodo de 960 a 1279, fue cuando se popularizó más el mantenimiento de peces dorados en recipientes de cerámica.

 

Sobre el año 1750 se introdujo en Europa los primeros peces de colores, pero hasta el siglo XX no se empezó a intentar la cría de especies tropicales, debido a la dificultad para obtener ejemplares vivos (tenía que hacer largos viajes), y la dificultad de mantenimiento (aparte de condiciones ambientales y alimentación, no existían sistema de calefacción adecuados).

 

Sobre los años 1930 el acuario se empezó a convertir en un objeto de decoración en algunos hogares y lugares públicos.

 

Los carpines dorados y las carpas koi [editar]

 

En los inicios de la acuariofilia, dos especies destacan por encima de todas: el carpín dorado y la carpa koi.

 

Un Macropodus opercularis cara a cara.

 

Los primeros peces que se mantuvieron con éxito en pequeñas vasijas cerámicas fueron variedades doradas de Carassius auratus, un ciprínido de tamaño medio de gran resistencia y colorido, capaz de resistir las difíciles condiciones de mantenimiento de la época. Aunque también se utilizaba en estanques ornamentales, éste se convirtió en el reino de las carpas koi, un ciprínido similar pero de mucho mayor tamaño, más adecuado para los grandes estanques.

 

Siglos de cría selectiva llevaron al desarrollo de variedades muy diferentes a las salvajes, en morfología y en colorido. Las carpas koi fueron por el camino del colorido (y en menor medida la forma), al ser peces de estanque visibles fundamentalmente por su parte dorsal. Se han desarrollado numerosas variedades, algunas enormemente cotizadas y de gran belleza.

 

Pez Disco variedad Pigeon Blood

 

Del carpín dorado inicialmente se desarrollaron variedades de aletas más largas y mayor colorido, y con el tiempo variantes morfológicas muy diferentes a la forma salvaje, con aletas duplicadas y extrañas formas corporales, en algunos casos bellas, en otros de discutible moralidad, como el caso de las variedades de ojos de burbuja.

 

Los peces tropicales

 

Los peces dorados fueron los primeros peces en ser mantenidos por los acuariófilos, pero en el planeta existían otros cientos de especies de peces de atractivos colores e interesantes comportamientos adecuados para ser mantenidos en acuarios domésticos, pero que requerían unas condiciones mucho más exigentes. Además, la gran mayoría de ellos, al ser tropicales, requerían temperaturas estables y superiores a la mayoría de países en los que se practicaba la afición. Además, la gran mayoría de especies eran altamente delicadas, al ser capturadas en su medio natural.

 

Las primeras especies que se consiguieron reproducir con éxito fueron los Peces Paraíso y los Luchadores de Siam, peces resistentes capaces de aguantar temperaturas medianamente bajas, y con un órgano de respiración auxiliar (el laberinto), que les permite respirar aire atmosférico, algo fundamental ante los inexistentes sistemas de aireación del momento.

 

Poco a poco, y con el desarrollo de termocalentadores, bombas de aire y filtros, se fue ampliando el número de especies mantenidas con éxito. Y con el desarrollo del cultivo de peces ornamentales, se fueron obteniendo ejemplares mucho más resistentes a la cautividad, incluso en especies que eran consideradas de altísima dificultad, como el Pez Disco. Centrándonos en esta especie, el pez disco es considerado por muchos como el “Rey del acuario”. Esta distinción, sumada a la evolución que está sufriendo la cría en cautividad, hace que hoy día el pez disco sea una de las especies más mantenidas y criadas por cada vez más aficionados a la acuariofilia moderna. No es necesario añadir el porqué de la immensa fascinación que provoca el disco ante los ojos de los aficionados: sus 15 cm. de longitud, unidos a su forma esférica, su enorme diversidad de colores (existe un disco para cada color…) y su temperamento apacible, apto para el acuario comunitario, hacen que su descubridor (Heckel) pueda enorgullecerse de su hallazgo amazónico, que tantas alegrías ha traído a los aficionados de hoy día.

 

Aquarium tropical - bac marin.JPG

 

La Acuariofilia Marina

 

Los primeros acuarios marinos tropicales eran sólo de peces, con peces payaso, damiselas y pomacántidos. Presentaban las mismas dificultades que los peces tropicales de agua dulce, y algunas más.

 

Los peces marinos son más sensibles a las variaciones: en general, el mar es un medio mucho más estable que cualquier río o lago. Además, existe el agravante del agua de mar, que hay que ir al mar a por ella, o prepararla a base de agua dulce y sales marinas (muy diferente a la sal común).

 

El avance en el conocimiento y el desarrollo de la cría de peces, la tecnología y las sales marinas hizo que se popularizasen los acuarios marinos a finales de los años 1980. En la actualidad es posible montar un acuario de arrecife doméstico, algo impensable antes de los años 1980. La tendencia actual en acuarios de arrecife es la de limitar el número de peces e incrementar el volumen de roca viva (sustrato rocoso poroso colonizado por infinidad de pequeños microorganismos) y de otros invertebrados, tales como cnidarios (corales, anémonas…) y moluscos (caracoles, bivalvos…). Algunos complementos tecnológicos importantes en un acuario marino, sobre todo si en él se trata de representar un ecosistema de arrecife, son la iluminación de alta intensidad y espectro continuo (conseguida generalmente con lámparas de descarga de halogenuros metálicos) y la espumación cíclica del agua, mediante un dispositivo denominado skimmer o espumador que elimina resíduos orgánicos mediante separación fraccionada de la espuma producida en una columna, por la cual pasa continuamente el agua del acuario.

 

La acuariofilia moderna

 

El principio básico de la acuariofilia moderna es la recreación de un ecosistema acuático artificial en el que puedan desarrollar un comportamiento natural todo tipo de especies acuáticas, y estabilizado a través de sistemas técnicos auxiliares. Ya no es una afición centrada en el mantenimiento exclusivo de peces, sino una afición basada en una ciencia, la acuariología. Existen muchos acuarios sin peces y creados específicamente para plantas acuáticas, invertebrados, anfibios y reptiles acuáticos.

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